Tema 4. Reflexión sobre el bullying y el Mobbing, dos problemas en común que afecta a las instituciones educativas costarricenses.


El bullying y mobbing son acciones frecuentes en el ámbito educativo, tienen en común que existe agresión psicológica a las víctimas, de acuerdo a Pereiro (2016) los conceptos de bullying y mobbing comúnmente son utilizados como sinónimos, sin embargo no significan lo mismo, ya que el primero se debe utilizar en el ámbito escolar cuando son situaciones entre estudiantes o jóvenes, mientras que el segundo es más conveniente en ambiente laboral, una de las diferencias principales del bullying es que siempre va a existir una mayor fuerza física o psicológica por parte del agresor, mientras que en el mobbing no necesariamente tiene que manifestarse ese desequilibrio de fuerzas.

El bullying hace referencia a intimidación, hostigamiento y victimización que se presenta entre pares en las conductas escolares (Castillo-Pulido, 2011) también es una forma de discriminación de unos estudiantes hacia otro u otros por características de orientación sexual, género, nacionalidad, etnia, condición socioeconómica entre otras (Ministerio de Educación Pública, 2016).

A continuación se presenta un clip de video sobre bullying 

En el video se puede observar que el bullying lo conforman cuatro actores según Arias (2014):

1) Agresores (generalmente son fuertes, agresivos y violentos)

2) Víctimas (débiles, tímidos, retraídos y socialmente aislados)

3) Cómplices (activos o pasivos)

4) Espectadores (pueden ser directos, es decir ven la agresión, o indirectos, es decir, se enteran por terceros de la agresión)

Posibles causas biológicas del comportamiento agresivo son los desequilibrios a nivel de componentes químicos, endocrinos y estructurales como la inhibición de la síntesis de la serotonina, mayor nivel de testosterona y la estimulación de la amígdala, mientras que una persona agredida tiende a ser más ansiosa y esto puede deberse a una alta excitabilidad de ciertas neuronas (Arias, 2014).

El bullying es una palabra que se empezó a utilizar hace varias décadas y ya se han implementado ciertas estrategias para prevenirlo, por ejemplo León del Barco y colaboradores (2011) sugieren la incorporación de innovaciones educativas desde la perspectiva de metodologías de enfoque socioafectivo y de estilo cooperativo, para crear un ambiente positivo en el aula, desarrollar procesos de socialización, desarrollo cognitivo, afectivo y emocional, esto podría prevenir la violencia en las escuelas. De acuerdo con el periódico de La Nación (2018), Costa Rica es el tercer país latinoamericano con más bullying, el M.E.P. para hacerle frente a este problema recientemente (2016 y 2018) ha publicado protocolos y campañas para hacerle frente al bullying.

Para detallar más sobre mobbing, Leymann (1992, citado en Pereiro, 2016) indica que este concepto se refiere a la comunicación hostil y sin ética, dirigida sistemáticamente por uno o varios individuos contra otro, lo que provoca en esta persona una posición de indefensa y desvalimiento, con una frecuencia al menos semanal y duración que puede durar al menos seis meses. Para Raya, Herruzo y Pino (2007), si puede existir mobbing en el ámbito educativo, pero expresamente en los profesores no en estudiantes; y tiene sentido esta aseveración, ya que la literatura concuerda que el mobbing es laboral. El mobbing provoca un clima laboral negativo en las organizaciones, lo que incide en una disminución del rendimiento (productividad y competitividad) (Trujillo, Valderrabano y Hernández, 2007).

De los dos conceptos mencionados, el bullying es el que ha tenido más impacto en nuestro país, las diferencias sociales, económicas, raciales, tecnológicas entre otros muchos aspectos provocan que este fenómeno se siga dando; el M.E.P ha dado un paso al frente generando protocolos para la prevención y para la educación contra el bullying, lo cual a un futuro cercano será reflejado en las estadísticas. Sin embargo, en tema del mobbing, no existen protocolos o el término aún no se encuentra ubicado en el área respectiva, por lo cual sería adecuado suponer que en un corto a mediano plazo también surjan los protocolos respectivos (los protocolos contra el bullying no se dieron de forma inmediata). La prevención de ambos fenómenos mejoraría el ámbito educativo para todas las partes involucradas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. 



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